jueves, 15 de septiembre de 2022

SEXO CONSCIENCIA por Sadhana Ayurveda

Hoy en día, por suerte, la manera de entender la masculinidad va cambiando y la manera de entender la sexualidad también. Cosas que ayudan a ello son talleres como el que el sábado por la tarde se impartirá en Chapín (Jerez de la Frontera) dentro de las actividades del 6º World Wellness Weekend bajo el nombre de Mindfulsex. Quien impartirá dicho taller ha tenido a bien dejarnos unas líneas sobre lo que incluirá dicho taller, y que podéis leer a continuación.



Una sexualidad consciente es aquella que aplica los principios básicos del mindfullnes* para conectar con nuestro propio ser. A través de la sexualidad consciente disfrutaremos de una sexualidad más libre e intuitiva. Descubriremos cuáles son nuestros deseos y nuestros límites desarrollando de forma integral, una sexualidad física, emocional y espiritual. Alejándonos de la concepción de sexualidad heteropatriarcal, falocéntrica y coitocentrista; (que nos impone el porno), para dejar paso a la libre elección, las necesidades y los deseos de cada persona.

La sexualidad consciente requiere un trabajo de exploración, aceptación e integración tanto a nivel individual como de pareja, para conocernos en profundidad.

Los principios para una sexualidad consciente son los siguientes:


  • Dejar a un lado los juicios:

Las personas categorizamos y juzgamos nuestras experiencias. Esta capacidad cognitiva es útil para ordenar el mundo y entenderlo, pero nos hace tener reacciones automáticas que no nos permiten percibir la realidad tal cual es, bloqueando nuestra perspectiva e imposibilitándonos distinguir lo que está ocurriendo en realidad. Estos juicios nos impiden alcanzar el silencio y la paz interior.

Dirigir nuestra atención hacia la respiración propia e intentar acompasarla con la de nuestra pareja, nos ayudará a centrarnos, identificar los juicios, observarlos y dejarlos pasar.

  • Tener la mente de principiante:

Dejarnos sorprender por nuestras sensaciones, deseos y descubrimientos sin dar por sentado que lo sabemos todo o que las cosas deben suceder en un orden concreto. Hay que abandonar la idea de que el fin último del encuentro sexual es la penetración. Centrarse en el aquí y el ahora para ir descubriendo zonas placenteras que acariciar, lamer o jugar, sin limitarnos a la zona genital y abarcando todo el cuerpo. Estando muy atentos momento a momento a nuestras respuestas sexuales y las de nuestra pareja.

  • No forzar nada:

La sexualidad consciente es una forma de meditación, y como tal es diferente de cualquier otra actividad humana, su objetivo es ser nosotros mismos. Debemos perder de vista las expectativas sobre cómo debe ser el encuentro sexual, para estar atentas a lo que de verdad está ocurriendo en el momento. Desapegándonos del resultado de nuestras acciones. Simplemente disfrutando de cada gesto, cada caricia, cada sensación sin tener más objetivo que el estar presente.

Dejarnos ser y dejar ser a la otra persona, sin imponer ninguna práctica, ya que la sexualidad consciente está basada en la libre elección y la comunicación sincera con una misma y con la pareja. Comunicaremos también cuáles son nuestros límites, y aceptaremos los límites de nuestra pareja.

  • Desarrollar la paciencia:

La paciencia es sabiduría. Demuestra que entendemos y aceptamos que las cosas se desarrollan con un ritmo propio para cada persona.

Practicar la sexualidad consciente no es fácil, y a veces nos podemos impacientar durante el proceso. Esa impaciencia proviene de la creencia de que debe haber un resultado concreto. Es por esto que debemos abandonar las expectativas para centrarnos en el sentir. Para lograrlo, es necesario que podamos darnos el espacio suficiente para disfrutar de las sensaciones que estamos experimentando para tratar la experiencia con amabilidad y cuidado.

La paciencia es una cualidad que calma nuestra mente agitada. Ser paciente es permanecer abiertos a cada momento, aceptándolo en plenitud y sabiendo que las cosas suceden a su propio ritmo.

  • Aprender a confiar:

Para desarrollar la confianza en nosotras mismas y en nuestra pareja, es necesario estar atenta a las señales que nuestro cuerpo nos envía.

No es sencillo abrirse y entregarse al placer si no confiamos en nuestro cuerpo, en nuestras sensaciones y en nuestra pareja.

La práctica del sexo consciente pasa por asumir la responsabilidad de ser nosotras mismas, aprender a escuchar nuestra ser y confiar en él. Cuanto más cultivemos esta confianza más sencillo resultará confiar en los demás.

Una práctica muy útil para desarrollar la confianza es la de acariciarse con los ojos vendados y conectar con la respiración del otro.

  • Integrar la aceptación:

La aceptación no es una resignación pasiva, más bien es un proceso integrativo para ver las cosas como son. Es una actitud que nos ayuda a actuar poniendo en práctica nuestros valores, independientemente de lo que ocurra. Es un acto de compasión con los demás y con nosotras mismas.

Aceptar nuestro cuerpo, nuestras sensaciones, nuestros límites y los de la otra persona nos ayudará a vivir el presente en toda su plenitud.

  • Aprender a soltar:

Cuando prestamos atención a nuestra experiencia interna, descubrimos pensamientos, sentimientos y situaciones a los que la mente insiste en agarrarse. Si son agradables intentamos aferrarnos a ellos, y si son dolorosos intentamos protegernos y escapar de ellos.
Colocándonos en una actitud de dar y recibir con amor para luego desapegarnos del resultado conseguiremos ir soltando poco a poco las resistencias de la mente.

Estar abiertos a la experiencia del encuentro sexual, nos permitirá disfrutar de la misma en profundidad.

Sabiéndonos capaces de dar ternura y merecedores de recibirla podremos conectar con nuestro corazón y con el de la otra persona.


La sexualidad consciente nos abre un camino hacia el auto-conocimiento y la auto-realización. Ayudándonos a vivir la sexualidad de forma más libre, espontánea y creativa. Este camino comienza por poner en cuestión aquello que nos han enseñado sobre la sexualidad y los comportamientos que como mujeres debemos adoptar para ser socialmente aceptadas. El sexo consciente nos hace reflexionar sobre quienes somos realmente y cuáles son nuestros auténticos deseos sexuales para hacernos responsables de nuestro propio placer.


* Mindfulness o Atención Plena significa prestar atención de manera consciente a la experiencia del momento presente con interés, curiosidad y aceptación.

** Todos los talleres del World Wellness Weekend son gratuitas y de libre acceso.

lunes, 29 de agosto de 2022

ALEGRÍAS Y CELOS DEL SWINGER por James Bluing

El relato anterior gustó tanto que ya tenemos otros del mismo autor, quien nos ha dado permiso para publicar en castellano uno de sus escritos en inglés, y que, como en el anterior, está basado en un hecho real. Esperamos que os guste y nos deis vuestra opinión.

Antes de empezar he de decir que parece que estoy desarrollando un deseo por las mujeres mayores, por supuesto que amo a mi pareja, pero cuando hacemos intercambio sigo encontrándome con algunas mujeres más experimentas que llaman mi atención.

Fui con mi pareja a un club el martes por la noche. A pesar de ser martes había bastantes personas, una cantidad igual de solteros y parejas. Tomamos nuestro primer trago y decidimos recorrer el lugar par ver qué estaba pasando. No había mucha actividad, así que decidimos disfrutar del jacuzzi, desafortunadamente para nosotros o afortunadamente para quien vino a mirar, el aire que provoca las burbujas no funcionaba. Nos acariciamos, jugamos y nos besamos apasionadamente. Froté sus labios mayores con la punta de mi dedo, por debajo del agua, todos los que se acercaron a mirar podían ver cada uno de nuestros movimientos. Las parejas mirando de paso, los chicos se quedaban a mirar. Cambiamos de posición, puse mi espalda contra la pared del jacuzzi, ella se sentó encima de mí dándome la espalda, usé mis dos manos para tocarla, con una sostenía una pierna para tenerla abierta mientras que la otra mano se deslizó dentro de ella, acariciándola profundamente con dos dedos, masajeándola, a la vez que le besaba el cuello.

Más tarde decidimos explorar otras habitaciones sólo para parejas. En la habitación del columpio debía de haber 5 parejas, con la iluminación que había no se podía ver nada. Con el tiempo nuestros ojos se adaptaron y se vislumbraban las siluetas, había una mujer en el columpio, le hacía el amor su pareja, flanqueado por dos parejas a cada lado. La mujer le hacía una felación a su pareja mientras los demás asistentes se turnaban para tocarla. Mi pareja también se unió al grupo, yo me quedé mirando. Las parejas estaban muy entregadas al juego, los gemidos se mezclaban con el ruido del columpio, con la mujer encima haciendo mamadas a los hombres. Las parejas jugaban entre sí, los gemidos de placer llenaron la habitación. Nunca había experimentado nada igual, fue simplemente eléctrico, el aire estaba cargado de una intensa energía sexual.

De ahí pasamos a otra sala para jugar, mi pareja se tumbó de espaldas y yo me arrodillé a su lado. Ella ya se había corrido en la habitación anterior, y seguía estando muy excitada. Bajé sobre ella, me metí su clítoris y sus labios vaginales en la boca tan fuerte como pude. Con la boca abarcándolo todo saqué la lengua y jugué frontándola por donde pude. Ella se agitó salvajemente hasta que se corrió. Cambiamos de posición, yo me tumbé de espalda y ella se montó sobre mí, hasta entonces no había notado que algunas parejas habían entrado en la habitación, una se había acostado junto a nosotros, la chica estaba boca arriba a mi lado, me tocó, yo jugué con sus tetas tocándole los pezones mientras estaba siendo follada duro, lo estaba disfrutando y se notaba por los gritos. Todo esto me excitó mucho y me corrí rápido.

Después de esto fuimos a tomar una copa y volvimos a la misma sala. Una vez más mi pareja se tumbó boca arriba y yo disfruté chupando y tirando de su coño con mi boca, ella gemía. Mientras cogía aire noté que una pareja madura nos observaba, la mujer estaba medio desnuda mientra el hombre estaba vestido. Al rato la señora me tocó la pierna, di un respingo de sorpresa ya que estaba absorto en la comida. Ella se disculpó a lo que respondí que no se preocupara y continué con mi labor. Noté que se acercaban más, bueno, la señora es quien se acercó mucho, así que cuando hice una pausa para tomar aire le pregunté si quería unirse. Su esposo se había quedado parado en la puerta. Ella se acostó también sobre su espalda, así que me sumergí en ella. Dios mío, hizo algunos ruidos salvajes nada más empezar, y cuando pudo le preguntó a mi pareja si no le importaba a lo que ella contestó que no. Durante la faena nos pidió el número de teléfono y seguidamente me rogó que la follara al estilo perrito, gritaba “Que rico!!” una y otra vez mientras la complacía. Volví a bajar para saborearla y tuvo un orgasmo, me incorporé, no sé de dónde me vino la energía pero la penetré fuerte y rápido, ella hablaba y gemía a la vez. Mientras me corría por segunda vez esa noche (soy el tipo de chico de un solo disparo) me clavó los dedos y las uñas en mis nalgas, atrayéndome con fuerza hacia ella.

Estoy exhausto, me recuesto muy relajado, necesito relajarme. Veo al marido de la mujer que no está nada contento, la ayuda a levantarse, tiene unas palabras con ella y seguidamente se fueron.

Qué momento tan surrealista y loco. ¿Qué acababa de pasar? Ella se dio una alegría y a él le comieron los celos.

lunes, 22 de agosto de 2022

AVENTURA EN EL CUARTO OSCURO por James Bluing

Navegando por las redes siempre se conoce gente interesante, y de vez en cuando conocemos personas dispuesta a colaborar con nosotros. En una de esas dimos con un foráneo residente en Madrid que había publicado un relato en inglés en una red social, y sólo hizo cruzar unas palabras para que nos permitiera publicar en nuestro blog la versión en español de dicho relato, el cual podéis disfrutar a continuación.

La gente me ha preguntado sobre las experiencias que he tenido en clubes, en clubes liberales, así que voy a relatar lo que sucedió la última vez que fui a uno.

Mi amiga y yo al llegar decidimos tomar una copa primero. Ha hecho mucha calor en Madrid, así que sentarse en la terraza mientras bajaba la temperatura estuvo realmente genial. Debemos de haber estado sentados y hablando durante un par de horas más o menos, poniéndonos al día, hablando de la vida, el trabajo, etc... Tomamos varias copas y nos estábamos poniendo bastante cachondos.

Esta noche hubo una asistencia equitativa de parejas y chicos solteros. Nos sentamos en el bar, observando a la gente, viendo quién era quién, quién estaba con quién, etc. Recorrimos el club mirando, mirando lo que estaba pasando. Mi amiga decidió que quería entrar al cuarto oscuro, en este cuarto no se ve nada al principio, después de un rato se ven siluetas y gente moviéndose. Aparte de la puerta hay ventanas que dan hacia el cuarto adjunto. Tengo que decir que me sentía un poco borracho. Fuimos a una esquina y comenzamos a jugar entre nosotros. Nos besamos apasionadamente, chupé sus pezones, amasé sus pechos, la provoqué pasando mi mano por sus bragas y frotando su coño, estaba mojado. Estaba bastante emocionado, ella me había bajado los pantalones y los calzoncillos, y me estaba masturbando con sus manos, suaves como la sed. Poco a poco nos fuimos desvistiendo más, yo todavía tenía los pantalones alrededor de los tobillos, así que no podía moverme mucho, como tampoco podía ver mucho. En ese momento entró otra pareja en la habitación, observaron un rato y cuando se hubieron adaptado a la oscuridad se acercaron poco a poco.

Empezaron a tocarnos, los tocamos, no teníamos idea de quienes eran, los dos estaban desnudos. Pronto cambiamos de pareja. Ella era muy bajita, poco más de metro y medio, se arrodilló y se volvió loca chupándome, quiero decir que lo hacía muy duro, con mucho entusiasmo. Tengo que decir que fue demasiado para mí. Claro que me encanta una buena mamada, pero me excito demasiado rápido. Cuando era más joven podía correrme tres veces por noche, pero ahora soy hombre de un solo tiro, así que tenía que alargar el juego. Cambiamos de posición, me encanta dar sexo oral, lo disfruto mucho. Traté de poner mi lengua entre sus muslos, tuve que doblar mi cuello y mi espalda en un ángulo muy incómodo. La lamí durante un rato, esto la hizo estremecerse, diciendo cosas que no podía entender, levanté una de sus piernas sobre uno de mis hombros para poder llegar más profundo, pero esto no duró mucho ya que era incómodo para los dos. Luego pasé a sus tetas, eran bastante grandes. ¿A qué chico no le gusta jugar con los pechos y chupar pezones? Vaya, noté que sus pezones estaban invertidos, no había visto esto antes. Traté de meter mi lengua puntiaguda por el pequeño agujero, esto la volvía más salvaje aún, era muy intenso. Realmente lo disfruté, creo que fue su reacción lo que me encantó.

Mientras esto sucedía, junto a nosotros se besaban apasionadamente, tenían las manos agarradas sobre sus cabezas. En un momento él debió de haberle metido los dedos en el coño porque ella gemía en voz alta, luego ella le hizo una mamada y él acabó haciendo aún más ruido que ella.

En mi opinión, el cuarto oscuro no es un lugar para hacer el amor. Hay una habitación con un columpio que cuelga del techo con cadenas, a mi amiga no le gusta, así que aún no lo he probado. Pensé que poner a la dama con la que estaba encima del columpio habría sido genial, la habría aupado y así llegar a su coño habría sido más fácil y, por lo tanto, podría haber jugado con ella más fácilmente. Luego tener relaciones cómodamente, balanceándola de un lado a otro, mmm... una y otra vez.

Otras parejas también entraron en el cuarto, estaban mirando. La energía era tan intensa en ese momento que tuvimos que ir a la habitación adyacente donde seguiríamos teniendo sexo. Mi amiga y el hombre con el que estaba se encaminaron delante, nosotros les seguimos. En esa sala había más luz que en el cuarto oscuro y me sorprendí un al verlos, tenían más de 60 años. Él era regordete, y ella no era exactamente delgada además de tan bajita como suponía.

Pasamos a la habitación, que tenía camas, una a cada lado, con espacio para dos parejas cada una. Nos acostamos todos juntos. Mi partenaire me preguntó que posición prefería, yo opté por tenerla arriba, me montó con cautela primero y luego fue clavándose más y más profundo, me di cuenta que no estaba acostumbrada a esta posición. Cuando más profundo se clavaba más gemía, la expresión de su rostro lo decía todo, se ve que no había sido penetrada tan profundo desde hacía mucho tiempo. Unos minutos más tarde ella se corrió, yo duré un poco más. Mi amiga también se estaba divirtiendo, también gemía, pensé que estaba disfrutando con su acompañante. Luego nos vestimos, dimos las gracias y nos despedimos. Nos fuimos a tomar algo al área común, al bar. Extrañamente no volvimos a ver a la pareja, ¿a dónde irían, qué les pasaría?

Mientras bebíamos hablamos de lo que acababa de pasar. Disfruté muchísimo de la experiencia en el cuarto oscuro, y lo volvería a hacer sin dudarlo. No saber quién está allí me pone cachondo sólo de pensarlo. ¿Repetiríamos con las luces encendidas con esta pareja? Creo que no, a mi amiga le gustan los hombres mayores pero que estén más en forma, y mencionó que su pene no era particularmente grande, y que también su peso era demasiado para ella.

A mí me tocó una mujer muy cachonda, era realmente salvaje, sus reacciones... “Dios Mío!!”, vaya reacciones. Pero eso sí, su altura era un desafío.

lunes, 6 de junio de 2022

FACILIDADES PARA LLEGAR

Este pasado fin de semana tuvimos dos Tupper Sex, y a la vista tenemos otros tantos, donde los asistentes pueden conocer gran parte de los artículos que tenemos en la tienda, incluidas novedades, sin tener que desplazarse hasta la tienda. Evidentemente un Tupper Sex es una toma de contacto con los productos pero, por lógica, no podemos llevar todo, ni las diferentes variantes de algunos, como con los lubricantes de sabor por ejemplo.

Para conocer todo de lo que disponemos está bien visitar nuestra tienda online, y sobre todo es la mejor opción si no se es de Jerez o alrededores. Pero si hay posibilidad de visitarnos la experiencia es mucho mejor ya que podemos en persona aclarar todas las dudas sobre unos u otros artículos. Sí, por teléfono, WhatsApp o cualquier otro medio de mensajería también aclaramos dudas, pero no es tan dinámico.

El feedback que obtenemos de todos quienes nos visitan o se ponen en contacto con nosotros por diferentes medios es muy bueno, resaltando la variedad de artículos y la atención personalizada. Pero a quienes nos visitan hay una cosa en la que deberíamos mejorar: la facilidad para llegar, y sobre todo, para aparcar.

Quien ha venido alguna vez guiado por Google Maps ha acabado varios metros calle abajo, casi a la altura de la casa donde nació Lola Flores. Y si además ha venido en coche ha comprobado que en la calle Sol es una lotería aparcar, además de ser una calle que se rige por el ORA (zona azul de estacionamiento regulado), un servicio que funciona mañana y tarde, excepto los meses de Julio y Agosto que sólo está activo en horario matinal.

Para facilitar a todo el mundo el poder llegar cómodamente en coche hasta la tienda hemos llegado a un acuerdo con el Parking subterráneo APK2 situado en la Plaza Madre de Dios por el cual ofrecemos una hora de aparcamiento gratuito por compras superiores a 30 euros. La salida peatonal que dicho parking tiene en la calle Porvenir está a 3 minutos de la tienda. En la siguiente imagen indicamos las entradas al estacionamiento y la ruta a seguir en pie.

Si haces "cklick" sobre la imagen Google Maps te llevará hasta el Parking.

De todas formas si tenéis dudas cómo llegar andando o en coche, a la tienda o al parking, no dudéis en consultarnos. También os recordamos que en Jerez y alrededores tenemos servicio de entrega a domicilio sin coste alguno.

Y si tenéis alguna sugerencia en la que podamos mejorar nuestro servicio podéis dejar un comentario a este mismo post. Os esperamos.

martes, 3 de mayo de 2022

INICIARSE EN EL MUNDO SWINGER

En Semana Santa se estrenó “El Juego De Las Llaves”, una película española sobre el intercambio de parejas. Anteriormente en España se habían realizado otras como “Amor En Polvo”, “Poliamor Para Principiantes” o “Donde Caben Dos” entre otras, en la cuales se hablaba de formas no convencionales de entender el amor/sexo. Fuera de nuestras fronteras se pueden encontrar más películas e incluso series, y seguramente se seguirán realizando ya que cada vez llama más la atención el tema. Incluso a nuestra tienda han llegado parejas con preguntas sobre el mundo swinger, para estas y todas aquellas que tienen curiosidad y no se atreven a preguntar hemos hablado con una pareja experta en el tema y ellos nos han escrito las siguientes líneas.

Últimamente se publicitan muchas películas y series utilizando el término “swinger”, hay talleres y tutoriales en internet que pretenden explicar todo en un vídeo de 5 minutos y las parejas novatas se acercan con curiosidad a este mundo sin saber muy bien de qué se trata. A menudo nos preguntan en las redes sociales y descubrimos en sus consultas que lo confunden con el poliamor, con los follamigos, con parejas abiertas, etc… La palabra se ha reutilizado tanto que lo mejor es acudir a una definición técnica para comprender su significado.

¿Qué es una pareja swinger?

Es una pareja con una unión emocional, habitualmente de larga duración, que decide interactuar sexualmente con otras parejas. Es decir que cuando se habla de relaciones swinger siempre se establecen entre dos o más parejas, siempre juntos, en la misma estancia y con contacto visual.

Las parejas que se relacionan con un tercero para hacer un trio, ya sea hombre o mujer no están teniendo un encuentro swinger, igualmente las que de común acuerdo buscan cada uno su aventura particular o quedan con diferentes personas tampoco se pueden considerar swinger, en ese caso se trata de una pareja liberal o pareja abierta.

Primeros pasos

El auge de las redes sociales y sobre todo el anonimato que ofrecen las convierten en la primera opción, sobre todo para las parejas más jóvenes. Y es cierto que explorando un poco en cualquiera de ellas podéis encontrar numerosos perfiles de parejas que “dicen ser swingers” y comparten sus fotos o vídeos. Pero tener cuidado porque también hay muchos perfiles falsos, tendréis que hacer una criba de los que simplemente están allí por negocio y utilizan el término swinger para vender, los perfiles falsos, los robados, los que gestionan hombres haciéndose pasar por mujeres o parejas, los pajilleros, etc…

Una vez creado el perfil, tenéis que ser prudentes y pensar que si estáis compartiendo material privado, en una red pública y con personas anónimas de todo el mundo, la primera precaución a tomar es no enseñar la cara en las fotos y no dar datos personales.

Con el tiempo vais a conocer gente fiable, podréis conectar con otras parejas, enviar fotos o vídeos subidos de tono y puede que hacer alguna sesión de webcam. Aunque no lo parezca, ese ya es un pequeño primer paso en el swinger, pues es una forma de compartir vuestra sexualidad con otra pareja.

Seguramente hay muchas parejas que abandonaran este método, hartos de mensajes privados no deseados, de acoso a las fotos de las mujeres y de la lentitud para encontrar a una pareja compatible y con disponibilidad para un encuentro real. Personalmente hemos conocido a algunas parejas swinger en las redes sociales, pero son pocas las que llegamos a desvirtualizar.

Pero hay una forma más rápida de acceder al mundo swinger, al igual que existen apps de ligoteo, también las hay de intercambio de parejas. En ellas es más difícil encontrar perfiles falsos que en las redes sociales, sobre todo en las que son de pago, y se entra por invitación de un miembro. Allí encontrareis toda la información que no os dan las redes sociales, de dónde son, qué edad tienen, a qué locales o fiestas han acudido y que piensan de ellas las otras parejas. Además, los clubes suelen anunciar sus eventos y una fiesta siempre es una buena opción para conocer en persona el swinger lifestyle.

El ritual para contactar con otra pareja, es similar al de las redes sociales, le dais like a las fotos, las comentáis, valoráis su perfil y si el interés es recíproco después de pedirles amistad les podéis enviar un mensaje. Si después de chatear un poco veis que hay feeling entre los cuatro, ha llegado el momento de tener vuestra primera cita.

Primera cita

Aunque hayáis tenido un contacto virtual más o menos extenso con la pareja elegida y se suponga que os gustan físicamente porque habéis visto sus fotos, la primera impresión personal es importante. Si tenéis la oportunidad, organizar un encuentro informal para conoceros, un café o una copa y un rato de conversación bastaran para saber si hay feeling.

Si quedáis directamente para pasar la noche juntos y resulta que no son como pensabais, vuestro primer encuentro puede acabar en fracaso y una mala primera experiencia ha hecho que muchas parejas abandonen el mundo swinger antes de empezar.

Las razones pueden ser muchas, puesto que si gustarse entre dos personas ya es difícil, entre cuatro la cosa se complica aún más. No basta con que a la mujer le atraiga el hombre de la otra pareja y viceversa, aunque no vayáis a tener relaciones bisexuales si la parte femenina te cae fatal, no te gustará verla con tu chico. Escoger un gesto o una palabra secreta para saber que os agradan a los dos y queréis seguir adelante con la cita y en cualquier caso, si no queréis hacerlo, no tengáis miedo a decir que no.

Primer intercambio

Tanto si habéis tenido una cita previa, como si habéis quedado por primera vez y decidís seguir adelante, es muy importante que previamente hayáis hablado entre vosotros de todo lo que estáis dispuestos a decir y hacer. Tener claro si vais a revelar detalles de vuestra vida íntima (hijos, trabajos…) que no aportan nada a la cita, si vais a tener sexo con la otra pareja o solo vais a tenerlo entre vosotros, si vais a participar los dos activamente, si usareis protección para el sexo oral, si llegareis hasta la penetración, si queréis entrar en juegos bisexuales… Es importante que ambos tengáis claras estas y otras cuestiones (todas las que se os ocurran) y que se las comentéis a la otra pareja para evitar situaciones que os puedan violentar.

El lugar del primer intercambio también tiene su relevancia. Es indiscutible que acudir a un club estimula todos los sentidos, contribuye al morbo y hace subir la libido, el ambiente, la música, las luces, la lencería, el baile… Todo ayuda a aumentar la temperatura. Por otra parte debéis asumir que allí vais a follar en público, delante de desconocidos, aunque podéis estar tranquilos que nadie os va a acosar ni agobiar y menos si ya vais con una pareja. Y si se acerca alguien con intención de unirse a vosotros, basta con decirle que no os interesa.

Si os corta mucho estar delante de tanta gente y preferís intimidad podéis acudir a un hotel o habitación por horas, los hay específicos para estos encuentros donde la ambientación, los muebles y la iluminación ya están pensados para el sexo, algunos incluyen servicio de catering. Por contra no tendréis todo el morbo del club, debe existir muy buena química pues solo estáis cuatro personas en un espacio reducido y los precios suelen ser bastante elevados sobre todo si se contrata para varias horas. El domicilio particular es una opción más económica, claro que en ese caso si los anfitriones no se han esmerado en ambientar el lugar todo resulta más frío y forzado.

Primer Club

Asumiendo que lo mejor es ir a un club acompañado de una pareja que lo conozca, os pueda guiar y ayudar a entender su funcionamiento, vamos a suponer que aún no habéis encontrado a nadie con quien estéis a gusto y decidís acudir por vuestra cuenta.

Antes de acudir, consultar en la web del club si hay alguna fiesta o se trata de algún día especifico, la primera vez os vais a sentir más cómodos si solo hay parejas, puesto que hay días en que los chicos solos se mueven por todo el local y puede resultar muy agobiante para los novatos. Una buena idea es intentar llegar antes de la hora punta y preguntar por la relaciones publicas, decir que es la primera vez y os harán un tour por el local, para mostraros las instalaciones y si lo queréis presentaros a alguna pareja habitual que os haga de anfitriones.

Enseguida os daréis cuenta de que aquello no es un bacanal con montones de personas desnudas unas encima de otras. Es solamente un local donde se baila, se habla, se toman copas, hay personas que solo visten una toalla, otras que van desnudas, chicas con lencería y a lo largo de la noche va subiendo la temperatura y cada pareja va encontrando su espacio. Digamos que se permite follar en cualquier zona del local, pero nadie tiene la obligación de hacerlo, ni siquiera de quitarse la ropa, de manera que solo estáis obligados a pasarlo bien y disfrutar del ambiente. Eso sí, cuando volváis a casa con todas esas imágenes en la mente, vais a echar uno de los mejores polvos de vuestra vida.

Consejo final

El intercambio de parejas no soluciona los problemas de las parejas, ni la falta de sexo. Precisamente las parejas que mejor se integran en el mundo swinger son aquellas que llevan un tiempo de relación, tienen mucha confianza y complicidad entre ellos. Alguien que espía los mensajes de su pareja o no soporta que suba fotos picantes a las redes sociales, difícilmente podrá verla follando con otra persona.

Si sois una pareja que disfruta del sexo con imaginación, sin monotonía, no sois celosos, tenéis fantasías que no podéis cumplir siendo solo dos y os encantaría echar picante a vuestros juegos sexuales, estáis en el buen camino para probarlo, atreveros y…

¡¡ Bienvenidos al swinger lifestyle !!

Firma: su&ni

Twitter: @DibujitosSUxNI @su_ni87

Instagram: su_y_ni

viernes, 1 de abril de 2022

TABÚHES PERSISTENTES por JOHN SULLIVAN

A principios de año entrevistamos al escritor John Sullivan sobre su libro “Nombresde Mujer”, con quien también colaboramos en la presentación de dicha obra en el Pub Eva Y Adán, y uno de los temas tocados en dicha entrevista fue el de los tabúes que existen todavía sobre la literatura erótica y sobre la sexualidad en general. Un tema al que ha prestado su pluma para escribir un artículo que vio la luz en la web elescritor.es. Con el visto bueno de la web y el permiso del autor reproducimos aquí el artículo.

Estamos en pleno siglo XXI y la sociedad va avanzando. Podemos divorciarnos si el matrimonio no funciona, no se encarcela a las personas LGTBI por el hecho de serlo, las mujeres van ganando en derechos e igualdad (aunque queda mucho por hacer), existe por fin una ley sobre la eutanasia… He notado cómo la sociedad va dando pasitos hacia delante (también alguno hacia atrás), las mentes se van abriendo, veo cómo hemos avanzado a lo largo de mis cuarenta y un años. Sin embargo, hay tabúes que persisten en la sociedad por una razón u otra. Un cuerpo desnudo aún ofende a algunas personas. Hablar de erotismo aún produce sonrojo y pudor. Como decía, la sociedad va dando pasos hacia delante y alguno hacia detrás; no obstante, esto hace que en algunos casos estemos en el mismo sitio que hace cuarenta años.

Hace un año que saqué al mercado mi primera obra, Nombres de Mujer, una colección de relatos eróticos. Como puedes suponer, querido lector, he estado en ferias del libro y en cuantas presentaciones he podido hacer con permiso de la situación sanitaria. Me encanta tener la ocasión de presentar mi libro a pie de calle y tomarle el pulso ante los posibles lectores. No es difícil suponer que ha habido anécdotas de todo tipo: unas muy tiernas, otras muy divertidas… agradables en general. Pero algunas de ellas me hicieron pensar. Para bien y para mal.

Una de ellas, en la que fue mi segunda feria del libro, consistía en una señora que se acercó al stand de mi editorial (ExLibric) y quiso echar una ojeada (y hojeada) a Nombres de Mujer. “Esto se avisa, ahora me han visto con este libro en las manos”, me dijo visiblemente indignada. La cosa es que siempre le digo a cada posible lector que el libro es erótico. “Debería darle vergüenza escribir estas cosas”, espetó antes de marcharse. Cuando la caseta estaba a punto de cerrar y yo a punto de marcharme, vino de nuevo: “Me lo voy a llevar. Perdona por lo de antes, pero es que había mucha gente delante”. Donde había supuesto que simplemente la señora reaccionaba a una temática que no le gustaba, la cuestión era más simple: necesitaba disimular su gusto por lo que había visto en ese leve vistazo por temor al “qué dirán”. En otra ocasión, una pareja adquirió su ejemplar diciéndome que sería un regalo para una amiga. Cuando pregunté a quién se lo dedicaría, me dijeron que se lo dedicara a Eugenia. Mientras el señor me preguntaba algunas cosas, su esposa se había separado un momento a mirar en el stand de al lado. “Eugenia, que nos vamos”, le dijo, sonrojándose al ver mi sonrisa por debajo de la mascarilla. “No se preocupe, es algo habitual”, le dije.

Me resulta curioso cómo en esta época en la que, se supone, vamos abriendo la mente y desterrando viejos tabúes, algunos de ellos se resisten. Aún tememos el juicio de personas que probablemente no volvamos a ver, perfectos desconocidos que simplemente comparten espacio con nosotros de forma puntual, en un momento y un lugar concreto. No es una queja, sino una reflexión: hay tabúes que persisten en nuestra sociedad pese al auge de best sellers de temática erótica, como la saga Cincuenta sombras de Grey o las novelas de Megan Maxuell. Quizá sea también debido a la diferencia entre ser un autor desconocido o un autor consolidado con libros que han estado incluso de moda. Pero sigamos hablando de tabúes persistentes.

Las redes sociales censuran la anatomía humana, especialmente la femenina, por infringir sus reglas comunitarias sobre desnudos y actividad sexual. De hecho, por experiencia, sé que también censuran los relatos eróticos. Mi pecho puede estar en redes sociales pero no el de mis congéneres femeninas, “a no ser que sea un desnudo artístico o imágenes de lactancia” (así rezan, más o menos, las famosas normas comunitarias). De hecho, me resulta obsceno que “desnudos” y “actividad sexual” vayan en el mismo epígrafe, como si un cuerpo sin ropa fuera sinónimo de sexo duro sin edredón. La misma imagen puede ser considerada sexual dependiendo de quién la protagonice: si yo tomo el sol en la playa, la foto pasa todo los filtros; si lo haces tú en top less, querida lectora, infringe las normas. Y luego niegan el “miedo a nuestras tetas” que cantaba Rigoberta Bandini. Evidentemente, la visión de los genitales de ambos sexos es algo impensable en estas redes. Y creo que, al final, el problema con esto se sustenta en dos cuestiones muy sencillas.

La primera es la sexualización del cuerpo femenino en general y de los genitales de ambos sexos en concreto. Como digo, una mujer desnuda molesta en las redes sociales y en los medios de comunicación. Un hombre desnudo no tanto. La normalización del cuerpo humano y su visibilidad como tal es más que necesaria, habida cuenta de que si nos acostumbramos a ver los cuerpos vestidos con sólo su propia piel, dejaremos de ver el cuerpo humano como algo sexualizado: es un cuerpo, sin más. La segunda cuestión es la visión (a mi juicio desfasada y arcaica) del sexo en general como algo pernicioso y contrario a la moral (ese concepto manoseado por religiones e ideologías). Es curioso que, en la era en que supuestamente abrimos nuestra mentalidad y se están conociendo las relaciones no monógamas, el sexo siga siendo un tabú persistente del que cuesta hablar (y sobre el que cuesta educar). Da que pensar que comprar un libro erótico provoque sonrojo en alguien que sólo quiere disfrutar con su lectura como lo hace quien compra una novela histórica o policíaca.

Decía en un párrafo anterior que estamos en el mismo sitio, sin avanzar, que hace cuarenta años en asuntos como estos. A nivel global, no sólo en España. Las redes que practican esta censura vienen de un país que vende a sus habitantes una estricta moral mientras exporta cine porno al resto del mundo. Sin embargo, en España seguimos siendo el país que no entendía a Jess Franco mientras celebraba a Pajares y Esteso. El país que babeaba ante las Mama Chicho pero que le dice a sus hijas que ese escote no es decente. Porque evolucionamos, sí, pero un poco de boquilla.


martes, 29 de marzo de 2022

TUPPER SEXS Y CUMPLEAÑOS

La semana pasada tuvimos dos tupper sexs, uno el Jueves en Arcos de la Frontera y el otro el Viernes en Puerto Real. El primero privado y el segundo público. Cuando estábamos con la promoción del evento del Viernes en el Country RD que bajo la denominación Noche Hot incluía un monólogo picante y un tupper sex alguien nos preguntó la diferencia entre uno y otro.

El tupper sex privado es aquel que se contrata para un grupo limitado de personas, un grupo de amig@s que desean pasar un rato lúdico-educativo para celebrar una despedida de solter@, un divorcio, un cumpleaños (motivo éste por que fuimos a Arcos de la Frontera), o simplemente porque apetece pasar un rato divertido y, de paso, conocer novedades en el mundo de la cosmética íntima y los juguetes sexuales. El tupper sex privado suele realizarse en una casa particular pero también se puede llevar a cabo en algún establecimiento de hostelería. El cumpleaños del Jueves lo celebraron con una cena en un Mesón y llevamos a cabo el evento en un rincón alejado de otros comensales para tener mayor intimidad y evitar ruidos externos que entorpeciera la charla. En Jerez tenemos contacto con varios locales, desde cafeterías a restaurantes, que cuentan con un reservado que nos pueden ceder para llevar a cabo un tupper sex privado si quienes lo contratan no desean llevarlo a cabo en una casa particular ni tienen reservado una zona privada en algún local.

El tupper sex público es aquel en el que puede asistir cualquier persona sin necesidad de que los asistentes se conozca entre sí. Con este formato hay dos opciones: que el local pague el espectáculo que se va a llevar a cabo y la entrada sea libre, o nosotros ponemos una entrada mínima para cubrir los gastos del mismo. También hay una opción híbrida: el local cobra entrada y paga por el espectáculo lo estipulado. Utilizo la palabra espectáculo porque cuando hacemos el tupper sex público en un local incluimos un monólogo picante previo a la charla. Y realmente es un espectáculo el tupper sex: interactuamos con el público, hay humor y mucha información, damos a probar algunos productos,.... Una pega que tiene este tipo de eventos, con entrada libre, es que muchos van al local a tomar copas sin prestar atención a lo que discurre sobre el escenario, y lo malo es que pueden llegar a hacer tanto ruido que no dejan oír a los que sí están prestando atención al monólogo y al tupper sex. Lo peor es cuando además les da por interrumpir a posta con frases y preguntas desde la parte de atrás a gritos, normalmente realizadas por hombre. Por este motivo se suele llevar a cabo con entrada, porque se hace una criba de quien realmente va a disfrutar, aunque suele ocurrir que avanzado el tupper sex, cuando se encarrila el final, se permite la entrada a todo el mundo en el local. El Viernes pasado en Country RD de Puerto Real, por ejemplo, fue un evento público con entrada y se permitió la entrada libre cuando se llevaba más de medio evento realizado, y ocurrió lo malo y lo peor con los recién llegados, aunque no hay que generalizar ya que pudimos poner cara a quién vociferaba desde la barra. El público que había pagado tuvo mucha paciencia, todo hay que decirlo.

Jueves y Viernes fueron dos tupper sexs distintos pero con una cosa en común, había una cumpleañera de por medio. En el evento de Arcos de la Frontera ya lo sabíamos de antemano pues el evento fue contratado por dicho motivo y se llevó a cabo en un ambiente muy festivo. En el de Puerto Real fue casualidad pero se nos hizo saber antes de empezar quien era la que estaba de celebración pues, como el día anterior, la cumpleañera iba a ser la voluntaria (forzosa) para ser nuestra cobaya probando algunos productos de cosmética íntima y viendo de cerca (y tocando) algunas de la novedades en juguetes que llevamos. Aunque al final todos los asistentes pudieron probar y palpar casi todos los artículos que mostramos. Y en ambos todos disfrutaron y agradecieron nuestra labor.

Como siempre, tras dar por finalizado los tupper sexs, nos quedamos un rato para aclarar dudas sobre los productos que hemos mostrado o simplemente intentar solucionar alguna duda sobre sexualidad que pueda tener alguno de los asistentes.

Lo dicho al principio: espectáculo lúdico-educativo. Diversión e información de la mano de Tu Punto Hot. Compruébalo por ti mismo.

https://tupuntohot.com/es/content/16-tupper-sex